Estas edades presentan algunos desafíos: por un lado siguen siendo chicos, y por otro, ya empiezan a ser grandes para algunas actividades. Además, la brecha entre nenes y nenas comienza a abrirse, hay una necesidad corporal que pide movimiento y destrezas, la lectoescritura evoluciona y ya tienen un gran recorrido en el ámbito de los cumpleaños, por no decir que en esta materia "ya lo vieron todo". Por lo general los padres tienden a pensar que ya están para la universidad, pero la verdad es que siguen siendo nenes de 7 y 8 años. La clave está en conocer sus gustos y sus necesidades para proponerles algo que no los subestime.

La propuesta:
Juegos con música en vivo, irrupciones de Títeres malvados, Juegos de habilidad con diferentes materiales, Obras de títeres (para chicos grandes), un espacio de producción Plástica, Búsqueda del tesoro, Bingos musicales, desafíos grupales cooperativos.

Duración: 2 horas.